Hola, soy Pilar. Llevo años entre modelos, plazos y equipos, y he decidido escribir lo que de verdad pienso.
Sin filtros corporativos. Sin humo. Sin la versión bonita y comedida para la presentación del lunes. Solo criterio propio sobre openBIM, digitalización, gestión de proyectos y la tecnología que de verdad cambia cómo trabajamos.
Y hablo desde dentro. Soy técnica, lo he sido y lo sigo siendo: he trabajado y trabajo en contratos reales, con plazos, dinero y consecuencias detrás. Sé lo que me digo porque lo padezco en primera persona desde hace más de 25 años, no porque lo haya leído en un informe.
Por qué este espacio
Porque el sector está lleno de promesas y escaso de conversaciones honestas. Piénsalo. ¿Te cuentan en esos eventos los verdaderos problemas que encontraron debajo de tanta purpurina BIM? Se habla mucho de interoperabilidad y poco de lo que cuesta conseguirla. Se vende la digitalización como un botón que se pulsa, y se olvidan las personas y los contratos que tienen que sostenerla.
Y porque hay demasiado ruido: el de quien explica cómo hay que hacer las cosas sin haberse puesto nunca a hacerlas. Aquí nadie va a imponerte la manera correcta de trabajar. Aquí se cuenta lo que funciona, lo que no y lo que cuesta.
Aquí no hay artículos en abierto ni algoritmos que decidan qué ves. Escribir así es más íntimo: llego a quien quiere leerme, sin intermediarios. Y de paso me ahorro la censura de las redes, que tienen la fea costumbre de limitarme el tono. Resulta que soy demasiado intensa.
Y me gusta ser intensa y la gente intensa...
Digitalizar no es comprar un software y ponerse a cacharrear. Es cambiar la manera de decidir, y eso solo se sostiene con el criterio de quien lo hace.
De qué vengo a convencerte
Te lo digo de entrada, sin rodeos: vengo a convencerte de que openBIM es el camino hacia el auténtico avance de productividad de este sector. No es una bandera comercial ni una moda de congreso. Al menos en mi caso.
openBIM es la única manera de trabajar que se sostiene en decisiones libres y transparentes tecnológicamente. Esa es la idea que te transmitiré permanente y machaconamente.
Y lo haré cada día. Por correo, una y otra vez, hasta que lo hayas interiorizado o hasta que decidas mandarme a hacer puñetas y dejar de leerme.
También te hablaré de los cursos de OpenBIM Hub. Lo fundé precisamente por eso: para que esto no se quede en una conversación bonita y acabe siendo algo que puedas aplicar el lunes por la mañana.
Y de la crueldad tecnológica
También voy a hablar sin tapujos de la crueldad tecnológica en BIM. De esa que se esconde detrás de una pantalla y nadie firma. De personas abrumadas por un avance que va más rápido de lo que nadie les ha explicado. Y de personas que sienten que lo que hacen no aporta valor, porque su trabajo ha acabado siendo comprobar que los objetivos BIM de un pliego están correctamente copiados en el Plan de Ejecución BIM. Un absurdo donde los haya.
Esa crueldad pasa dos facturas. Una llega al contrato: sobrecostes, reclamaciones, plazos rotos, culpas repartidas por escrito. La otra no aparece en ningún informe y la pagan personas concretas, que se quedan solas ante un plazo que decidió otra persona, haciendo una tarea que no mejora nada y que ellas mismas no se explican.
Aquí se dicen las dos cosas. No se puede hablar de digitalización sin decir a quién se le traslada el coste.
Yo no vendo humo
Yo no vendo humo. No tengo una licencia que colocar, ni una plataforma que amortizar, ni una metodología con marca registrada que recomendarte. Lo que cuento lo he hecho, y lo sigo haciendo.
El problema es que el humo lo padezco. Y lo padezco como técnica, dentro de contratos: promesas que nadie sostiene cuando hay que cumplirlas, compromisos firmados por quien nunca va a ejecutarlos, soluciones que se venden en una sala y se descubren insostenibles en la primera reunión de trabajo. Eso cansa. Cansa explicar por qué algo no funciona a quien ya lo dio por resuelto.
Qué recibirás por correo
- Una reflexión cada día en tu correo, sobre openBIM y contratos reales, con aciertos y tropiezos.
- Digitalización contada desde el trabajo de cada día, no desde el catálogo.
- La crueldad tecnológica del BIM, sin tapujos: lo que rompe contratos y lo que desgasta a las personas.
- Ideas de gestión de proyectos que funcionan fuera de la teoría.
- Análisis de herramientas y tendencias, separando lo útil del ruido.
- Y, cuando tenga sentido, los cursos de OpenBIM Hub: donde esto se convierte en práctica.
- Y a veces, algún vídeo sin filtros, contado tal cual.
Gratis, también irse
Todo lo que comparto aquí es gratis. Gratis es también darse de baja: un clic, sin explicaciones y sin rencores. No cobro por decir lo que pienso y tampoco cobro por callármelo.
Escribo como hablo. Por eso no le gusto a las pieles finas, ni a quienes se mueven por el mundo corporativo pisando cáscaras de huevo, midiendo cada palabra para no incomodar a nadie. Aquí no mido porque la verdad, me da igual si te ofendes o me das la razón. El botón de desuscribirse también es gratis.
Cada día una reflexión nueva. De lo que me nazca: si un día no tengo nada que merezca tu tiempo, te lo digo.

Pilar Jiménez Abós